dimecres, 6 de febrer de 2013

Gent que es mulla


Las Ruinas. Trio barceloní de punk tan rabiós com fresc. Vells coneguts d'aquest blog i, en opinió d'un servidor, un dels combos més potents que es passegen actualment pels nostres escenaris. L'edició de febrer de Rockdelux publica una sucosa entrevista als tres components de la banda, Edu Chirinos (veu i guitarra), Toni López (bateria) i Jaime Bertrán (baix). La condueix Oriol Rodríguez -ara mateix, una de les meves firmes preferides del periodisme musical fet a la Ciutat Comtal-, i els quatre interlocutors acaben parlant de l'escena barcelonina. "A mi el que em sorprèn, i parlo a nivell més universal, és que en moments tan difícils com l'actual, no hi hagi més punk: tot és amable", lamenta Chirinos. "La gent no vol pensar, va al cinema i escolta música simplement per a distreure's", apunta Bertrán. "I això és precisament el que trobo a faltar, un determinat sector en el món de l'art que alteri la gent", conclou Chirinos. Sí, sí i sí. Perquè jo també ho trobo a faltar. Perquè calen més grups com aquest. I perquè m'agrada la gent que es mulla.





Audio: "Cerveza beer" - Las Ruinas

4 comentaris:

  1. Será que la mayoría de grupos no tienen nada que decir. O será que hay mucha autocensura.

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    1. O será que a la supuesta escena 'indie' (sí, entre comillas) de este país le preocupa más encabezar listas en revistas y blogs, que aportar el valor social que todo discurso o producto artístico debería tener.

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  2. Pero una cosa no está reñida con la otra, creo. Siempre me viene a la mente el ejemplo de The Clash. Había equilibrio entre mensaje social o crítica social y también mucha integridad musical. Y contaban con el respaldo de la crítica y una gran compañía, claro. El periodismo musical no dudo que también esté pervertido, a veces o muchas veces, algunos grupos salen en magazines o revistas por tener contactos. Pero el enchufismo es algo generalizado en el capitalismo, ¿no? A mi entender, siempre nos han dicho que debemos esforzarnos pero luego te das cuenta que la meritocracia no existe. Sólo llegan los que tienen contactos. Bueno, es sólo mi humilde opinión.

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  3. A eso me refería preciamente. Un grupo como The Clash, que aprovechaba la plataforma que ofrece la música para decir cosas. O como tantos otros que, sin decir esas cosas en sus canciones, sí las dicen en el escenario o en las entrevistas. Lo que pasa es que la escena 'indie' (hablo de la 'oficial', por suerte hay gente que sin tener tanta repercusión sí tiene discursos mucho más sólidos) de aquí es tan independiente como un macrofestival patrocinado por marcas de telefonía móbil.

    ¿Equilibrio entre mensaje social o crítica social e integridad musical? No seas tan rebuscado. La solución es mucho más sencilla: todo arte debe reflejar el contexto en el que se desarrolla, porque en teoría es consecuencia del mismo (y no hace falta cantar sobre temas sociales, puedes perfectamente cantar sobre lo buena que está tu vecina, pero después en los conciertos decir determinadas cosas, y un buen ejemplo de eso eres tu mismo, que después de cantar "Hasta los huevos de vivir en pareja" te pones a rajar de políticos y banqueros).

    En este sentido, el debate es si mantienes tu discurso artístico de manera íntegra, o simplemente usas tu arte como trampolín para el prestigio personal. Y obviamente todo es legítimo, pero si haces esto último, eres exactamente igual que los políticos que en lugar de hacer política para mejorar el mundo, la hacen para ir en coche oficial y cobrar millones de euros.

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