dilluns, 12 d’agost de 2013

Art més enllà de l'espectacle

"Desde la academia siempre se caracteriza al surrealismo como una reacción contra la tradición artística precedente que inaugura un nuevo "estilo", que, a su vez, es superado por otra reacción posterior. Pero lo que atacan los surrealistas no es una forma de arte o un "estilo" anterior, sino la institución, la posición que juega el arte en la sociedad burguesa y la alienación que conlleva. (...) Para los surrealistas, el arte (o la mercancía) no puede ser simple imagen de lo que le falta al hombre. El arte o la cultura entendidos así son tan alienantes para el surrealista como la religión lo era para Feuerbach: "Cuanto más pobre es el hombre, más rico es su dios". La civilización capitalista hace una división entre los momentos superiores y los inferiores de la vida, entre lo "racional" y lo "irracional", entre lo público y lo privado; el artista burgués se separa de la vida cotidiana porque la ve como algo banal y vacío. Pero lo que es banal y vacío es la vida cotidiana burguesa, no la vida cotidiana como tal. Por eso el surrealismo busca unidad y comunicación en todos los momentos de la vida, y esta pretensión de restablecer una conexión entre el arte y nuestras vivencias, más allá del esteticismo o del fetichismo mercantil de la sociedad del espectáculo, es lo que convierte la esperanza de la revolución social en una condición esencial para esta integración entre el arte y la vida".

MARC CASANOVAS. "Organizar el rechazo. Vanguardias culturales y política revolucionaria" (2012)


2 comentaris:

  1. Esta reflexión de Marc "Pero lo que es banal y vacío es la vida cotidiana burguesa"está ilustrada por Ionesco en "Una cantante calva".

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