divendres, 18 de desembre de 2015

Tom Frost, un relat breu



Creo que fue aquí. Ahora mismo podría fallarme la memoria. Ya sabe, han pasado más de veinte años y a uno la cabeza ya no le funciona como antes. ¿Le he hablado de la vez que quedé segundo en un campeonato de Trivial Pursuit? Esto fue cuando estaba en primer grado. Me ganó James Melvin, pero todo el mundo sabe que hizo trampas. Siempre hacía lo mismo. ¡Qué sinvergüenza! ¡Uno de los hijos de puta más grandes que he llegado a conocer! ¿Quiere que le cuente cómo consiguió que le hicieran fiscal del distrito?

Ah sí, disculpe... Volviendo al asunto de la cabina, ha llovido mucho desde entonces, pero todavía puedo recordar su cara. Aquel viejo rostro lleno de arrugas, aquella mirada triste y derrotada, aquellas lágrimas que hacían brillar sus ojos como diamantes. Yo me escondí detrás de aquel árbol, para no ser visto. Estuvo hablando por teléfono durante más de media hora. Con una tal Martha, me pareció escuchar. No sé quién era ella, aunque si vamos a hacer suposiciones... Bueno, decían que él se había casado y que vivía en las afueras de la ciudad con su mujer. Francamente, no tengo ni idea de quién demonios era la tal Martha, pero si vino a llamarla desde este tugurio pasadas las dos de la madrugada, por algo sería... ¿Usted qué opina?

Al acabar la conversación, se quedó en silencio durante unos dos minutos, sin parar de mirar fijamente el teléfono. Entonces paró de llorar, salió de la cabina y sacó de su abrigo una botella de whiskey. No recuerdo la marca, pero viniendo de él seguro que era el primer mata-ratas barato que había encontrado antes de salir de casa. En realidad, no le gustaba el whiskey, lo usaba solamente para sentirse más hundido en sus propios fracasos. Una vez me contó que solía tomar un par de tragos antes de ir a la fábrica a trabajar. "Esos cerdos no van a joderme, antes me habré jodido yo mismo y a mi manera", decía. Era su modo de ganarle la partida al sistema, aunque él siempre fue un perdedor nato. Y le gustaba, créame, le gustaba.

Ah sí, disculpe, ya acabo. Después de echar unos tragos de aquella basura, se dirigió hacia el árbol donde yo me encontraba. Se detuvo a medio metro. Yo incluso podía notar aquel apestoso olor a whiskey barato. Por un momento, temí que me descubriese. Pero tuve suerte: estaba demasiado ocupado con su botella como para percatarse de mi presencia. Lo siguiente que recuerdo es que giró a la derecha, se adentró en el bosque y lo perdí de vista.

Esta fue la última vez que vi a Tom Frost, agente. Y ahora, si me disculpa, debo volver a casa. Hoy celebramos el aniversario de mi esposa. La conocí en Minneapolis, ¿sabe? ¿Ha estado alguna vez en Minneapolis? No se lo recomiendo, en invierno hace un frío de tres pares de cojones, aunque como mínimo no hace tanto viento como en Chicago. ¿De dónde es usted? ¿New Jersey? ¡Qué sorpresa! Tengo familia allí, ¿sabe? Mis primos viven en Wood-Ridge. Y mi hermana se mudó a Hoboken el año pasado. Antes vivía en Sacramento con su exmarido, que era músico y decía haber tocado con Sinatra en Las Vegas. Pero yo jamás le creí: Sinatra son palabras mayores, agente, palabras mayores. Oiga, por cierto... ¿Le ha ocurrido algo a Frost?



*Vaig escriure aquest relat breu el març de 2007 inspirant-me en el personatge de Tom Frost, protagonista de la cançó "Martha" de Tom Waits. Al seu moment el vaig penjar en una plataforma digital ja inexistent i avui m'ha vingut de gust recuperar-lo a través d'aquest blog. Espero que l'hagin gaudit. A continuació reprodueixo la lletra de la cançó.


Operator, number, please:
it's been so many years
Will she remember my old voice
while I fight the tears?
Hello, hello there, is this Martha?
this is old Tom Frost,
And I am calling long distance,
don't worry 'bout the cost.
'Cause it's been forty years or more,
now Martha please recall,
Meet me out for coffee,
where we'll talk about it all.

And those were the days of roses,
poetry and prose and Martha
all I had was you and all you had was me.
There was no tomorrows,
we'd packed away our sorrows
And we saved them for a rainy day.

And I feel so much older now,
and you're much older too,
How's your husband?
and how's the kids?
you know that I got married too?
Lucky that you found someone
to make you feel secure,
'Cause we were all so young and foolish,
now we are mature.

And those were the days of roses,
poetry and prose and Martha
all I had was you and all you had was me.
There was no tomorrows,
we'd packed away our sorrows
And we saved them for a rainy day.

And I was always so impulsive,
I guess that I still am,
And all that really mattered then
was that I was a man.
I guess that our being together
was never meant to be.
And Martha, Martha,
I love you can't you see?

And those were the days of roses,
poetry and prose and Martha
all I had was you and all you had was me.
There was no tomorrows,
we'd packed away our sorrows
And we saved them for a rainy day.

And I remember quiet evenings
trembling close to you...

(Tom Waits)

2 comentaris:

  1. Un bon relat amb un toc de dirty realism fregant el misteri obert a la imaginació. Enhorabona.

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    1. Gràcies! M'alegro molt que t'hagi agradat! I gràcies també per la referència al Dirty Realism, m'ha fet molta il·lusió!

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