Y de
repente X tropezó con Y, su viejo compañero de trabajo. Hacía semanas, incluso
puede que meses, que no se habían visto y ninguno de los dos sabía nada del
otro. Al principio la situación fue incómoda para ambos: ninguno sabía qué
decir o cómo marcharse. De repente, Y rompió el hielo con un amable ¿Cómo
estás?.
Pues la verdad, estoy jodido a más no poder. El otro día me echaron del curro, mi parienta dice que se ha hartado de mi y se fue a vivir a casa de su hermana dejándome a mi tirado con un piso hecho una mierda y todo el marrón de la hipoteca. Por si eso fuera poco, un chorizo me rompió la ventana del coche y me robó media colección de cd's. Ah, y me olvidaba: hace dos días que llevo encima un resfriado de cojones. Esos cambios de tiempo no hay quien los aguante, pensó X. Aunque luego reflexionó y se dio cuenta de que a Y en realidad le importaba un carajo cómo se encontrara: la pregunta había sido una simple herramienta para suavizar la incomodidad del momento y simular un inexistente interés en su persona, para acto seguido dar el encuentro por finalizado. Por este motivo, X le dio a Y la respuesta que realmente deseaba escuchar: Pues como siempre, voy tirando la mar de bien, ¿y tu?.
Me alegro, a mi también me marcha todo sobre ruedas, respondió Y con una cálida sonrisa, encantado de verte. Igualmente, respondió X, hasta la vista. Cuidate. Sin más, ambos reemprendieron sus respectivos caminos hacia ninguna parte.
Audio: “Rain Dogs” - Tom Waits
Pues la verdad, estoy jodido a más no poder. El otro día me echaron del curro, mi parienta dice que se ha hartado de mi y se fue a vivir a casa de su hermana dejándome a mi tirado con un piso hecho una mierda y todo el marrón de la hipoteca. Por si eso fuera poco, un chorizo me rompió la ventana del coche y me robó media colección de cd's. Ah, y me olvidaba: hace dos días que llevo encima un resfriado de cojones. Esos cambios de tiempo no hay quien los aguante, pensó X. Aunque luego reflexionó y se dio cuenta de que a Y en realidad le importaba un carajo cómo se encontrara: la pregunta había sido una simple herramienta para suavizar la incomodidad del momento y simular un inexistente interés en su persona, para acto seguido dar el encuentro por finalizado. Por este motivo, X le dio a Y la respuesta que realmente deseaba escuchar: Pues como siempre, voy tirando la mar de bien, ¿y tu?.
Me alegro, a mi también me marcha todo sobre ruedas, respondió Y con una cálida sonrisa, encantado de verte. Igualmente, respondió X, hasta la vista. Cuidate. Sin más, ambos reemprendieron sus respectivos caminos hacia ninguna parte.
Audio: “Rain Dogs” - Tom Waits

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